sábado, 5 de octubre de 2019

JOKER: GUASÓN


Si pudiéramos mencionar una lista de actores en Hollywood que no solo son tachados de tener comportamientos extraños o de evitar hablar mucho con la prensa, sobre su vida privada o sobre su carrera, seguramente nos encontraríamos con que Joaquín Phoenix, estaría encabezando dicha lista y encontraríamos también que su nombre aparece poco en las propuestas de reparto de los productores más exitosos en este momento en la Meca del cine.

Joaquín Phoenix es un actor que ha demostrado desde su primer película, donde uso ya el nombre de Joaquin  (anteriormente se hacía llamar Leaf Phoenix) llamada To Die For o como se le conoce en español Todo por un Sueño(1995), donde Nicole Kidman usa sus encantos par seducir adolescentes, dirigida por Gus Van Sant, que era un actor que no solo estaba presente en la pantalla, sino que tenía un alto potencial de ser un camaleón frente a la cámara.

Con una carrera prácticamente impecable trabajando con los mejores directores de la industria como Ridley Scott, Oliver Stone, Phillip Kaufman o Paul Thomas Anderson y componiendo personajes muy intensos, Phoenix ha demostrado que ser estrella en Hollywood va más allá del asunto mediático y de popularidad, se trata de compromiso, alienación y mucha responsabilidad.

Todd Phillips que por supuesto es conocido en el medio como un director de comedias como la abominable Road Trip(2000) o la oda al mal gusto Starsky y Hutch y su película más popular ¿Qué Pasó ayer?(2009) donde daba rienda suelta a su obsesión por las historias de amigos y de mucho desenfreno,  tuvo la idea de llevar a la pantalla un personaje basado en los comics de la empresa DC que siempre ha sido objeto de culto por los fanáticos y que para muchos es el personaje más importante del universo de Batman: El Guasón o Joker.

Así el emprendimiento de Phillips le costó mas de 2 años en el desarrollo y en convencer a los ejecutivos de Warner para que vieran con buenos ojos dicho proyecto, pero después de los sendos fracasos que representaron las últimas adaptaciones como La liga de la justicia o la fallida Batman contra Superman, decidieron darle libertad a este proyecto que habla sobre un universo basado libremente en los comics pero que muy poco debe a ellos. La elección de un actor como Joaquín Phoenix era el primer peldaño para que los estudios dudaran de su efectividad no porque sea un mal elemento, sino porque quizá jamás imaginaron que fuera a aceptar el personaje y que el público se interesara por esta construcción mucho más oscura del mismo.

El resultado sobresale en pantalla, la cinta Joker de la que tanto se ha hablado por sus premios y ovaciones en festivales y sobre todo por el buzz creado alrededor de ella, es sin duda alguna una cinta arriesgada en todo sentido, oscura, fría y con un nivel de negatividad (creando un personaje antagonico muy minuciosamente) que pregna totalmente la pantalla. Es la creación de un villano que representa toda la maldad y el odio del ser humano hacia el mundo y los seres que lo habitan.

Dicho esto la historia que nos cuenta la película nos retrata la vida de Arthur Fleck un hombre extraño, con una vibra muy negativa que es relegado por la sociedad, es humillado, golpeado, dejado de lado por un sistema social que no permite que alguien tan alejado de la frase "ser normal" pueda convivir en esta ciudad Gótica, privada de libertad y con una población con mucha maldad a punto de estallar. Esta ciudad Gotica es real, hay maldad en ella y sobre todo hay una tremenda desesperanza que se siente en cada uno de sus rincones. Aquí donde vive este personaje no hay cabida para lo positivo y todo se reduce a la premisa de orillar a un personaje de tal manera que su única salida es dejar salir ese odio y esa violencia reprimida para crear caos y anarquía en la sociedad.

El Joker que compone Phoenix es un reflejo de todos nuestros miedos, de la podredumbre humana y del reflejo vano de un mundo cada vez menos sensible a cosas positivas. Artur Fleck es una figura que camina, vive y respira en la ficción pero que tranquilamente puede estar presente en cada uno de nosotros. La melancolía con que Lawrence Sher compone el dramatismo lumínico de cada plano, acompañado de los colores sin vida y suciedad del ambiente saturado de vacío que nos deja el diseño de producción de Mark Friedberg, aunado a la imagen lánguida y casi invisible de este Guasón que se alza como una voz hacía los antivalores  naturales de la humanidad y que Phillips retrata con singular cuidado en cada movimiento y en cada decisión de emplazamiento de cámara, son verdaderamente apabullantes.

La sala de cine sirve como catalizador y este viaje, esta experiencia que han construido Phillips y Phoenix es verdaderamente catártica. Todd Phillips decía en una entrevista que él veía casi imposible que alguien se identificara con el sentir de su personaje, porque el Guasón como figura de Anarquía representa todo lo negativo de la mente humana, pero creo sin temor a equivocarme que es todo lo contrario, la narración fílmica de este JOKER es tan definida y tan fina que al irse cocinando de a poco, al construir este personaje desde todos los ángulos posibles, logra que el espectador se identifique plenamente con Arhur Fleck y sufra en carne propia esta metamorfosis en la que el personaje se encuentra, de la oscuridad de su vida sin sentido, hasta el nacimiento del alter ego, de la verdadera cara del personaje, aquella que no tiene conciencia, que se ríe sin cesar, que asesina sin piedad y que desea destruir mas que crear a toda la sociedad que lo ha orillado a destaparse y a quitarse la mascara.

El espectador sucumbe ante la experiencia y es imposible quedar indiferente. El cine como catalizador de emociones, el viaje hipnótico que pocos directores logran con sus obras, la construcción minuciosa de un actor que sin duda alguna no solamente esta destinado a ser reconocido por los premios de la academia, sino que redefine el trabajo del actor frente a la cámara, desde el puro y llano ángulo del compromiso y la creación de una ficción a partir de la realidad y del lenguaje corporal, ha vuelto a inundar las salas de cine y eso es un respiro de aire fresco ante todo lo que nos han presentado ultimamente.

Tanto ha sido el impacto de esta cinta que al salir de la sala uno se pregunta; ¿Si era importante o no, el haber vinculado ciudad gótica, Batman o cualquier referencia de los super héroes a la cinta? ¿Qué hubiese ocurrido si esta idea no hubiese sido llamada JOKER y se tratará de un personaje más sin un origen determinado? ¿Hubiese tenido la misma exposición mediática? La verdad es que nunca lo sabremos, lo cierto es que estamos ante una de esas obras mayores, que suelen ser muy escasas en nuestros tiempos y que irónicamente pertenece a ese mundo tan criticado por los directores de la vieja escuela, ese mundo de los super héroes, de la ficción pura, que en esta ocasión decide contarnos una historia que pudo haber pasado en cualquier otro contexto,  pero siempre escudándose en la más pura de las ficciones narrativas del cine actual.


A Joaquín Phoenix lo acompaña Robert De Niro cuyo personaje nos recuerda a aquel Rupert Pupkin de la extraordinaria The King of Comedy de Martin Scorsese, como un presentador televisivo que representa el sueño de Arthur Fleck de convertirse en alguien popular y divertido. Zazie Beets como Shopie Dumond otro objeto de deseo de Fleck que lo acompaña en este viaje al lugar más oscuro del ser humano y Frances Conroy que interpreta a Penny Fleck la madre de este personaje que tiene un pasado oculto y que quizá represente la única conexión con la realidad del personaje de Arthur.

Alejandro G. Iñarritu hablo hace poco sobre la violencia en el cine, dejando claro que la violencia sin consecuencias es obscena e innecesaria. En Guasón la violencia no solo es explicita con la sangre y las consecuencias de una mente a punto de estallar, sino que esta presente en todo momento, en el interior mismo del ser humano, en las relaciones sociales, en la calle y sobre todo en el corazón oscuro de este personaje que disfruta su venganza de una manera extraordinaria. Dejando claro que a veces la justificación del ser violento proviene de la reacción y consecuencia, mas que del deseo y la necesidad de mostrarla.

EL VEREDICTO: Todd Phillips con grandes pantalones y huevos mayúsculos ha logrado una obra honesta, profunda, poética y podría decir demasiado oscura para el mainstream pero que será un éxito descarado por tratarse de una cinta que roza delicadamente personajes que son considerados clásicos entre los fanáticos de las historietas. Joaquín Phoenix ha sido un extraordinario actor que ha demostrado su compromiso con sus personajes desde hace mucho tiempo, y aquí hace un Guasón que quedará en la historia como una de las mejores interpretaciones de todos los tiempos que muchos han comparado con aquella mítica interpretación de DeNiro en Taxi Driver.

Los fanáticos de los comics probablemente no acepten la libertad con la que se trata a este personaje, ni estén muy de acuerdo con los cambios propuestos,  pero esta cinta no esta hecha para dar gusto a los fans sino para contarnos una historia desde otra perspectiva y que siento muy necesaria en estos tiempos donde parece que el cine ha olvidado su compromiso con la calidad de los contenidos.

Advertimos que esta cinta no es para toda la familia y que su clasificación de Solo para Adultos  no es para tomarse a la ligera.

CALIFICACIÓN 9 DE 10
DIRECCIÓN TODD PHILLIPS
ACTORES JOAQUIN PHOENIX
GÉNERO THRILLER/DRAMA

miércoles, 25 de septiembre de 2019

MIDSOMMAR: EL TERROR NO ESPERA A LA NOCHE


La ola de nuevos directores que apuestan por la autoría cinematográfica, mas que por el blockbuster taquillero es cada vez menor y las obras que se producen apoyadas por grandes estudios son cada vez más escasas.

Ari Aster sorprendió a todo el mundo con su debut en 2018 con la cinta El Legado del Diablo (Hereditary) que se estrenó en varios festivales internaciones y cosechó muy buenas criticas y sobre todo comentarios que elevaban la obra a la de un clásico instantáneo, por tratarse de una historia que regresa a esos miedos más primitivos y que de alguna manera compartía esa empatía por lo sobrenatural desde las posibilidades de un demonio o poder que proviene fuera de este mundo, como en su momento lo hizo Roman Polanski con la aterradora El Bebé de Rosemary.

Ahora Aster después de lograr hacer voltear a todo el mundo de la critica de cine para seguir de cerca sus pasos, presenta su segunda película que es llamada Midsommar que en realidad significa el pleno verano o el verano en su parte medular, celebración que se realiza en Suecia desde hace varias décadas y sirve para conmemorar la época del año con más luz y naturaleza absoluta.

Midsommar trata sobre Dani(Florence Pugh) que misteriosamente ha perdido a toda su familia y que se encuentra en un momento en que su único pilar para mantenerse viva es su novio Christian(Jack Reynor) que curiosamente no se siente del todo cómodo al cargar con el peso de ser, el salvavidas de su pareja. Christian decide ir con sus amigos a Suecia a la propiedad de la familia de Pelle(Villhelm Blomgren) donde se celebrara esta tradición llena de paz interior y de mucha naturaleza. Obviamente Christian se siente obligado a invitar a Dani al viaje y así esta historia aparentemente normal arranca con este viaje que realizaran Dani, su novio y sus amigos para pasar unos días en medio de este lugar donde aparentemente todo es armonía.

Las cosas que suceden durante los 9 días de estadía de los amigos comienza con un viaje de hongos alucinógenos y terminara en una apoteosis aterradora y bizarra que por supuesto cambiara el rumbo de sus vidas para siempre. La cinta de Aster toma un rumbo no solo muy arriesgado sino que tiene tremendos pantalones para mostrar lo más primitivo del ser humano y su relación exagerada con fuerzas que provienen del más allá. El culto pagano y sus ideologías extremas, los ritos, el colosal abismo de la mente del hombre para provocar y evocar fuerzas que ni siquiera son entendibles, juegan un papel principal en esta experiencia que lleva al espectador de la mano y que por momentos se vuelve insoportable, ya que lo que va ocurriendo se vuelve cada vez mas incomodo de ver.
Aster juega con una fotografía naturalista pero muy estrafalaria de la mano de su fotógrafo Pawel Pogorzelski que compone los cuadros simétricos perfectos y dota de unas sensaciones completamente extrañas que hacen que el ambiente en la sala de cine se sienta sofocante. Las actuaciones apabullantes de Florence Pugh que compone a esta mujer que ha perdido todo y que naturalmente encuentra en este lugar lo que tanta falta le hace. Si esta cinta no fuese tan aterradora, podríamos decir incluso que se trata de un drama familiar sobre la pérdida y el reencuentro de lo perdido.
El arte y toda las simbología que se utiliza en la cinta es sin duda un plato exquisito, así como el ritmo que va gradualmente en su extensa duración 147 minutos.


Al final el público sale de la sala devastado, asustado, asqueado y hasta podría decir que después de ello puede haber pesadillas rondando en su cabeza, cosa que actualmente pocas cintas de este género logran después de salir de la experiencia de la gran pantalla.
Ari Aster se corona entonces como un gran autor, como un director con muchas obsesiones, con temas recurrentes, pero con gran frescura al momento de presentar su nueva película.

EL VEREDICTO: Si su anterior cinta tenía un aire al Bebé de Rosemary de Polanski, esta cinta hace homenaje al cine de Robin Hardy, Jodorovski y hasta un poco se siente como un filme de Wes Anderson, pero por supuesto con su estilo único y que logra que se eleve el cine de género a un lugar especialmente aterrador, dejando de lado los convencionalismo del miedo. Un plato no apto para todo el público, sino que se trata de algo exótico, cocinado a fuego lento y que si se le da la oportunidad no dejara indiferente a nadie. Una de las mejores películas del 2019 sin duda alguna.


CALIFICACIÓN: 9 DE 10
DIRECTOR: ARI ASTER
ACTORES: FLORENCE PUGH
GÉNERO: TERROR

lunes, 23 de septiembre de 2019

RAMBO: LAST BLOOD


Sylvester Stallone ha construido una carrera llena de tropiezos y éxitos, con ideas verdaderamente geniales y sigue entercado en traer de vuelta a personajes icónicos como Rocky o Rambo a las pantallas. En el verano de 1982 la cinta First Blood dirigida por Ted Kotcheff y basada en una novela no muy exitosa del escritor David Morrell llego a las pantallas con la parafernalia de un Stallone que venía de interpretar por tercera vez a Rocky Balboa y necesitaba un cambio con un personaje nuevo para seguir adelante con su carrera. Stallone para muchos, limitado actoralmente fue duramente criticado por elegir como siguiente proyecto, un personaje que representaba los miedos y frustraciones de la guerra de Vietnam y que finalmente se convertiría en una imagen representativa de lo negativo que fue la guerra en los Estados Unidos y como aquellos excombatientes luchaban por mantenerse cuerdos, en un mundo desconocido para ellos.

La cinta fue un éxito moderado, pero permitió a sus productores pensar en este personaje como un héroe de guerra minimizado y frágil que podía perdurar en la mente de los espectadores y colocarse como una moda pasajera. La moda superó las expectativas y cuando estreno Rambo II no solo se convirtió en la cinta mas taquillera de ese momento sino que catapulto la carrera de Stallone a otro nivel de popularidad.

Ahora muchos años después Rambo regresa a la pantalla con 74 años encima y con mucho camino recorrido para supuestamente terminar su andar por el mundo con esta quinta secuela llamada Last Blood haciendo alusión al título de la primer película y tomándolo como un capítulo conclusivo de esta saga.

Aquí John Rambo(Stallone) vive en paz en su rancho de Arizona, con una mujer mexicana llamada María(Adriana Barraza) que funge como una madre cuidadora del personaje y que tiene una nieta llamada Gabrielle(Ivette Monrreal) ambas mexicanas, que han visto siempre a Rambo como un tío o un padre sustituto.

Gabrielle esta empecinada en buscar a su padre verdadero en México, que la abandono sin razón alguna. Por supuesto María y John no quieren que vaya, pero sin importar sus consejos, Gabrielle se embarca en la búsqueda de su padre por México(obviamente un México peligroso) y esto tendrá fatales consecuencias para ella y su familia.

John Rambo desatara un huracán lleno de violencia para encontrarla y llevarla a casa. La premisa es sencilla, fácil de entender, cine de venganza al más puro estilo de Charles Bronson,  aquí hay un Rambo lleno de locura, inclusive su mente le recuerda cada vez que esta a punto de perder la razón y es por ello que decide en vez de reprimir su naturaleza, darle rienda suelta bajo el pretexto de buscar venganza por aquellos que violentaron a su familia.

La cinta la dirige Adrian Grunberg que anteriormente tuvo su primer experiencia como director con la cinta Get The Gringo protagonizada por Mel Gibson, Stallone se coloca en el lugar del guionista y actor principal y por supuesto que ambos toman la decisión de llevar esta entrega por los caminos exagerados del "Explotation" puro, sangre, cabezas rodando, violencia extrema, más sangre y una secuencia final de antología con mucha violencia llevada hasta las últimas consecuencias.

La hechura no es perfecta, se notan las costuras de un guión que cae en lo inverosímil, en lo ridiculo y a veces hasta en lo extremadamente melodramático. Los agujeros en la trama son evidentes, algunas actuaciones muy regulares como la del mediático Oscar Jaenada que interpreta aVictor Martinez un despiadado narco mexicano y la del villano principal Sergio Peris. Mencheta que no logran construir ningún sentimiento de profundidad en su desempeño y son por supuesto villanos muy malos sin alma.

El México retratado por la cinta es  otra vez ese lugar feo, pobre, maloliente, lleno de criminales y personas muy malas que por supuesto tendrán que enfrentarse con él excombatiente americano lleno de odio hacia su maldad.

Rambo Last Blood es una cinta con una calidad casi de una cinta directa a video, pero de verdad se agradece que Grunberg y Stallone hayan optado por un camino extremo, es de ese tipo de cine que no se hace más y que no tiene vergüenza al tratarse de una violencia sin tapujos y totalmente visceral. Su desempeño es regular pero su climax es demasiado catártico como para no disfrutarlo.

Actualmente el cine de acción ha sido azucarado por héroes sin ninguna capacidad de asombrar al público, los Rápidos y furiosos que están de moda jamás podrán mostrar una faceta violenta sin estilizar su procedencia, nunca ni Vin Diesel, ni La Roca se podrían ver como John Rambo, curtido, sucio, triste, deprimido y sobre todo con una locura que espera cualquier pretexto para explotar.

EL VEREDICTO: Una cinta con un desempeño irregular, con decisiones erróneas y otras muy discutibles, pero que tiene los mejores 15 minutos finales en la historia del cine de acción Gore, nos hubiese encantado un mejor desenlace de este personaje, un guión mas trabajado, pero eso no quita que la cinta sea demasiado entretenida y sincera en su proceder, además que se agradece que sea de esa forma y no una más de acción sin cerebro que ni siquiera tiene los pantalones para mostrar ese lado salvaje del héroe que lo vuelven una bestia totalmente incontrolable y es por ello que si deciden verla en el cine, la verdad es que se vuelve un plato muy disfrutable a la vieja escuela del cine de acción.

CALIFICACIÓN: 6.5 DE 10
DIRECCIÓN: ADRIAN GRUMBER
ACTORES: SYLVESTER STALLONE
GÉNERO: ACCIÓN

lunes, 9 de septiembre de 2019

ESO Capítulo Dos


El cine de terror últimamente se ha dedicado a cosechar éxitos entre los espectadores adolescentes, brindándoles un espectáculo lleno de "JumpScares" o sustos provenientes de los decibeles auditivos, poca atmósfera y por supuesto historias llenas de clichés y de momentos nada memorables. Teniendo también como característica una carencia de ideas, historias o villanos que palidecen ante la gama de personajes que en el pasado protagonizaron varias cintas que hoy en día, se encuentran como las más aterradoras de la historia.

En 1990 la cadena Warner Bros Televisión lanzó en forma de miniserie la novela de Stephen King publicada en 1986 bajo el nombre de ESO(IT), donde nos contaba la historia de un pequeño pueblo en Maine donde comienzan a ocurrir aterradores asesinatos, que son perpetrados por una entidad malévola que toma la forma de un payaso llamado Pennywise y que refleja aquello que subyace en una sociedad aparentemente tranquila y donde la concentración de maldad puede ser abrumadora. Un grupo de adolescentes auto llamado los perdedores son los que deciden hacer frente a este ser malévolo y poder destruirlo antes de que siga matando más gente.

Stephen King como siempre, acudiendo a sus vivencias adolescentes y deseos logra en esta obra de maduración, una narrativa que va del presente al pasado, mezclando las ideas de los miedos más profundos del ser humano y mostrando también el despertar sexual entre este grupo de jóvenes que deciden unirse en todo aspecto con tal de destruir el mal que los acecha.

Por supuesto, en la adaptación de 1990 todos esos elementos violentos y sexuales desaparecieron dando lugar a un producto televisivo, que dirigió Tommy Lee Wallace cuya carrera estaba en ascenso en el género del terror con dos películas anteriores de moderado éxito Halloween 3 y La Hora del Espanto 2 y cuyo acierto en esta miniserie fue darle vida a uno de los personajes más aterradores de todos los tiempos, encarnado por un actor también bastante aterrador llamado Tim Curry, quien interpretaba al payaso Pennywise de una manera magistral.

Ahora con la idea de que todo lo retro está de moda, en especial lo ocurrido en el cine de la década de los 80´s Warner Bros, decide darle una verdadera oportunidad a la novela de King de llevarse a la pantalla y elige a Cary Fukunaga (que originalmente era también el director de la adaptación), Chase Palmer y Gary Dauberman para realizar el guión que finalmente termina por dirigir Andy Muschietti de una manera muy correcta y así en el verano de 2017 se estrena la cinta IT(ESO) con un éxito sin precedentes. Fue la película más vista de este género en el año y por supuesto sentó las bases para la llegada de una segunda parte que en realidad es la conclusión de la novela de King que fue dividida en 2 partes. 

Así,  Eso Capitulo Dos ha estrenado y como era de esperarse, el buzz acerca de la misma, y la inclusión de un reparto bastante conocido como Jessica Chastain, James McAvoy y Bill Hader para encarnar la visión madura de este grupo de perdedores, han logrado dar en el blanco, posicionando la taquilla en este primer fin de semana a su favor, aunque no superior a la primera entrega.

Muschietti que regresa a dirigir esta conclusión y con solo un guionista bajo el brazo Gary Dauberman, logra narrativamente hilar las partes claves de la primera entrega y colocar al espectador nuevamente en ese lugar donde se encuentra muy vulnerable, dejando al malvado Pennywise que dicho sea de paso, puede lograr una nominación al Oscar para Bill Skasgard como actor de reparto, atacar a sus víctimas y convertirse en un terror ambulante sin tregua, al cual hay que temer.

Los perdedores han madurado, han crecido y deciden volver al pueblo cuando Mike(Isaiah Mustafa) les llama para pedirles que cumplan la promesa de regresar y detener a Pennywise en su camino de violencia y maldad. Así se desatan en la narrativa bastantes momentos aterradores, de búsqueda, de redención, por supuesto dejando hacia el final la esperada conclusión y el enfrentamiento final ente este grupo de amigos y el monstruo que les ha quitado el sueño toda su vida.

Muschietti en esta segunda entrega se engolosina con las elipsis fantásticas, con los primeros planos del payaso monstruoso, con los flashbacks innecesarios intentando conectar definitivamente la historia del pasado con la del ahora, olvidándose que algunos flashbacks no hacen caminar la historia sino que la detienen y con el excesivo uso de efectos digitales que aunque la mayoría son bastante buenos, en exceso logran sentirse repetitivos e incluso predecibles.  Su extensa duración, 169 min, la vuelve un poco cansina y diluida entre tanto susto que pretende dar. 

Eso Capitulo Dos pierde en el camino varios elementos que volvían interesante la primera entrega, deja de lado muchas cosas para dar explicaciones y lo más lamentable es que el miedo, el terror, el monstruo por el cual esperamos 2 años, esta extremadamente dosificado, sale muy poco y aunque es verdaderamente apabullante y aterrador, se extraña que aquí no sea el verdadero problema de los protagonistas, sino que esta segunda mitad se centra mucho más en los traumas y los recuerdos que en el miedo del cual se alimenta Eso.

Sin embargo este Capitulo Dos no es para nada una cinta de terror convencional, contiene momentos de puro miedo, atmósferas aterradoras e ideas que son deliciosas para degustar si la sangre y los monstruos son ingredientes que se disfrutan demasiado. Viéndola como una sola película funciona, logra crear momentos inolvidables y eso ya es de agradecer en estos días que el cine de terror solo sirve para propósitos muy específicos y no tiene una búsqueda real de la experiencia en pantalla.

EL VEREDICTO: Una conclusión que peca de ser repetitiva, cansina y hasta un poco predecible, pero sin duda alguna los momentos de miedo, el ritmo y el diseño de todas las formas de este Payaso Maldito valen la pena para pasar un excelente rato en el cine. Un digno cierre para la novela de King aunque quizá, solo quizá, pudo haber sido mejor.


CALIFICACIÓN 7 DE 10
DIRECCIÓN: ANDY MUSCHIETTI
ACTORES: JESSICA CHASTAIN, JAMES MCAVOY
GÉNERO: TERROR

lunes, 26 de agosto de 2019

HABÍA UNA VEZ EN...HOLLYWOOD


Cada vez que un cineasta como Quentin Tarantino anuncia su próximo proyecto es un motivo de jubilo y emoción por parte de los cinéfilos empedernidos que de alguna u otra manera buscamos en la sala de cine una experiencia diferente. Lejos han quedado aquellos años en que uno iba al cine y encontraba diversidad de temáticas, obras de directores trascendentes y por supuesto diversión que nunca ha estado peleado con hacer un cine con una mano propia completamente autoral.  Actualmente los estudios poderosos no buscan estas miradas ya que están engolosinados con lo que si les deja dinero a raudales y que son cintas que no buscan más que entretener a una audiencia cada vez menos preocupada por los contenidos.

La novena película de Quentin Tarantino se llama "Erase una vez en Hollywood" y como el título adelanta se trata de un cuento, una carta de amor hacia ese cine que no existe más, hacia ese lugar donde los sueños se hacen realidad y donde todo en el marco de la ficción es permitido. Tarantino que inició su carrera siendo un cinéfilo y salto a la fama con su opera prima llamada Perros de Reserva(1992) ha logrado lo que pocos, crear un género en si mismo y hasta un estilo visual particular, desde la perspectiva de alguien que esta aún enamorado de aquellas cintas que actualmente son parte de una cultura pop comercial y que se encuentran dentro de ese momento de disfrute puro que puede lograr una sala cinematográfica. Así en esta cinta cuyo guión es de su total autoría Tarantino más que rendir un pleno homenaje a ese cine en desuso, logra crear un universo propio en donde nuestros protagonistas viven y se cuestionan el sentir de su propia existencia a partir de un mundo donde la fantasía y la ficción están en cada rincón de la realidad.

Rick Dalton(Leonardo DiCaprio) es un actor que tuvo su momento de gloria, pero que se encuentra en plena crisis de maduración en donde ya no puede interpretar héroes bien parecidos, sino solamente esta encasillado en villanos, cuyo principal objetivo es crear un estereotipo sin ningún tipo de profundidad, ni mucho menos entender el deseo del actor de crear un personaje, Cliff Booth(Brad Pitt) por el contrario es la cara opuesta de la moneda, su misión en la vida es cuidar a su mejor amigo Rick y funcionar como apoyo moral, espiritual y dejar que la estrella brille inclusive cuando el enfrenta los peligros más extremos como doble de riesgo. Así estos dos personajes caminan, hablan y se mueven en este universo lleno de estrellas, de sets de cine, de directores y de reflectores que reclaman una nostalgia absoluta por aquellos viejos tiempos. Aderezado con ideologías liberales, los hippies y las sectas que estallan como un detonante de la realidad dentro de una ficción idealizada por el cine y consagrada por las caras bonitas en la pantalla.

Charles Manson y su secta, que rompieron la estructura idealista del momento, hacen una ruptura espectacular del sueño que Tarantino lograr encausar como una más de sus fantasías, el sueño donde la frase "Que hubiese pasado si.." esta presente, como en Bastardos Sin Gloria más que cambiar la historia se dedica a contarnos una versión diferente de la misma que funciona como una realidad que solo el cine puede dar.

La música como en toda cinta de este director es el hilo conductor de sensaciones y mentalidades expresadas en ritmos, que van desde Kentucky Woman de Deep Purple, California Dreamin en una versión de José Feliciano, Neil Diamond con Brother´s love salvation show hasta Mrs. Robinson de Simon and Garfunkel y muchas bandas más que precisamente encuentran su lugar en esta fantasía ideada por el director que presenta una época dorada con la ruptura del sueño de forma abrupta y la critica de las clases y las ideologías del momento, enmarcado por un Hollywood lleno de personajes absurdos que viven en base al estatus social y al disfrute pleno de su profesión.

El diseño de producción de la película de Barbara Ling brilla por su grandilocuencia y también por su contenida explosión de colores. La Fotografía del maestro Robert Richardson esta potenciada por la época, por el tiempo y sobre todo por esas calles llenas de marquesinas con sueños por todos lados.


DiCaprio y Pitt lo mejor de la película, una pareja hecha en el cielo, Margot Robbie extraordinaria en su composición de una Sharon Tate completamente idealizada, Al Pacino breve pero divertida su participación en la cinta y por supuesto cameos de personajes ya conocidos como Kurt Russell y Michael Madsen.

Así Tarantino nos ofrece su obra más madura, mas personal, mas libre, con una visión única de lo que  es el cine y el hacer cine, con un oficio muy creado, dejando de lado su toque Tarantinesco, sin perder su estilo volviéndolo uno de los autores contemporáneos más importantes de este momento.

No hay que perder de vista que todo lo que está en la cinta es referencial y a veces si no se tiene el contexto se puede perder en el no entendimiento de la obra en completo. Pero lo bonito del caso es que si no se sabe en el momento, debería de obligar a buscar a investigar y darle una segunda vista con dichas referencias para que la experiencia sea completa.


EL VEREDICTO es un homenaje a ese cine que no existe más. Una obra mayor de un director maduro, diferente, extremo y con muchas cosas para decir y aunque se escuche extraño, es una de las miradas y voces más frescas de la cartelera actual y que bueno que sigue filmando de esa manera y que los estudios siguen arriesgando su dinero en este tipo de creadores.

Divertida, reflexiva, diferente al cine que nos tiene acostumbrado Tarantino pero no por ello se pierde en su propio universo, con secuencias de antología (ver la aparición de Bruce Lee o el Climax final) que seguramente quedarán indelebles en la historia del cine.


CALIFICACIÓN 9 DE 10
DIRECTOR: QUENTIN TARANTINO
ACTORES: LEONARDO DI CAPRIO, BRAD PITT
GÉNERO: COMEDIA, DRAMA